En el 2012 con una cámara profesional en mano, comencé a retratarme a mí, a mi vida y a mis amigas. Empecé a explorar el autorretrato, y hacerlo desnuda se convirtió en una medicina sin darme cuenta: mirarme desde el ojo creativo, me permitió observar desde otro ángulos mis inseguridades y al mismo tiempo, aprender a apreciar la belleza única que había en mí.
En el 2014 empecé a emprender con fotografía y me obsesionaba al arte del desnudo, tanto de mi misma como de otras mujeres. Y en el 2019, tras convertirme en madre, elegí priorizar mi pasión y dedicarme por completo a esto, creando sesiones personales de retrato en la naturaleza, mezclando bodypaint, prácticas meditativas y rituales para profundizar la conexión con el cuerpo y con la vida.
En el 2023 expandí la experiencia hacia lo colectivo: retiros y eventos de desnudo grupal donde, valientes y vulnerables, nos despojamos de las máscaras y compartimos nuestra verdad... eventos donde se mueven muchísimas fibras no solo en el momento, sino antes y después de la experiencia.
En el 2025, atravesé una pérdida gestacional que me metió en el duelo más potente de mi vida, y fue el arte, el desnudo bajo el Sol, la devoción y la comunidad de mujeres lo que me ayudó a canalizar ese dolor y convertirlo en ORO para reforzar mi propósito de vida y servir mejor a mi comunidad de Mamma.Ven.
Sacred Skin nace de ese camino, de ese fuego, y del deseo profundo de que más y más mujeres vivan este viaje —y que la distancia no sea un límite, sino un regalo para hacerlo desde la intimidad sagrada de nuestra propia casa en cualquier parte del mundo.